Abusos y prostitución: éstos vídeos muestran el trato a los menas que Pinocho Sánchez acoge en Canarias

Pedro Sánchez aseguraba que acoger a los menas era una cuestión de humanidad.

 
 

 Muestra hoy el trato inhumano con el que se hacinan los menores no acompañados en alguno de los centros de acogida españoles. Vídeos, fotografías y denuncias que rebelan abusos sexuales, prostitución y drogas en un centro de menores de Canarias, una de las principales puertas de entrada de inmigrantes de toda Europa. Las imágenes corresponden a los apartamentos Puerto Bello, al sur de Gran Canaria. Un centro improvisado en el que se acoge a 170 menores extranjeros no acompañados. Donde la basura es el principal compañero de habitación. Y donde los trabajadores denuncian abusos a menores, consumo y distribución de drogas y prostitución.

Los alojamientos están gestionados por la Fundación Respuesta Social Siglo XXI. Los Apartamentos tienen el nombre Puerto Bello, en Puerto Rico (Gran Canaria). La última responsable de la supervisión de lo que hoy muestra este diario es la Consejería de Asuntos Sociales del Gobierno de Canarias, en manos de Podemos, más en concreto, de Noemí Santana, dentro del Gobierno de pacto con el PSOE.

Los educadores del centro denuncian las ausencia plena de inspecciones. También casos de abuso sexual a menores acogidos, vejaciones continuas, prostitución, drogas, consumo de alcohol, distribución de medicación ‘psiquiátrica’ sin el debido control sanitario y ausencia plena de controles y de las más mínimas condiciones de higiene.

La Guardia Civil es consciente de la situación desde hace mucho tiempo. Las intervenciones de los agentes en este centro de menas se han sucedido por motinesagresiones y demás hechos que deberían haber atraído la mirada del Gobierno canario. Pero no parece ser así.

En la actualidad el centro cuenta con un director, un subdirector que realmente es un técnico de proyectos, 4 educadores y 18 auxiliares ( monitores), que se dividen en tres turnos. Pero la realidad es que, como han denunciado los trabajadores, hay ocasiones en las que un sólo monitor se queda al frente de 70 menas -el centro ya no llega a los niveles máximos alcanzados de 170 ó 180 menas.

“Se venden drogas dentro del centro. Es más, está identificado quién es el que las vende. De hecho, se trata de un menor medicado. Se hacen informes por parte de educadores y auxiliares pero los informes acaban perdiéndose al llegar a la dirección”, denuncian trabajadores del centro.

“Los mayores de edad son los que más droga consumen. Ha habido fugas y no se realiza ninguno de los procesos que requiere el protocolo”, añaden. Ese protocolo exige informar a la Fiscalía; informar a la Dirección General correspondiente del Gobierno regional; si el fugado está inmerso en medidas judiciales, se debe informar también al agente de las medidas judiciales; y hay que archivar ese informe en papel y en formato digital. Y no se hace”, denuncian los trabajadores.

Motines y abusos sexuales

“El día 8 de febrero se organizó un motín, monitores y educadores dejaron de ir al centro. En dicho motín se destruyeron mesas y sillas, y a día de hoy no se han repuesto”, explican.

“Se vulneran a diario derechos de los menas”; “existe una paga de 10 euros semanales, que se ha incrementado a una banda entre 13 y 15 euros, según el comportamiento de los menores. Se entiende que ese dinero debe ser fiscalizado… pero no es así”, aclaran. “En las comidas no hay ningún tipo de control, ni de su estado, ni nutricional”, concluyen.

El Gobierno de Canarias ya ha denunciado ante la policía autonómica y la Fiscalía de Menores los posibles delitos de abusos sexuales y de prostitución en el centro de acogida. La Fiscalía de Menores ha decidido incoar diligencias para determinar la posible comisión de varios delitos sexuales tras tomar declaración al director de este centro. Pero todo ha sido a raíz de las primeras denuncias de estos trabajadores. Los mismos que ahora muestran el estado real del centro ante lo que consideran que es una respuesta lenta y escasa ante la magnitud del desastre en el trato a los menas.

La primera fue una denuncia anónima, remitida a la Consejería de Derechos Sociales, Igualdad, Diversidad y Juventud del Gobierno de Canarias y al Ayuntamiento de Mogán. Una denuncia en la que se aseguraba que había mayores de edad mezclados con los menas y que, de hecho, han agredido sexualmente a compañeros menores. La denuncia apuntaba a “al menos tres” menores prostituidos, tanto con otros residentes como con personas externas al centro.

La consejera de Derechos Sociales, Igualdad, Diversidad y Juventud, Noemí Santana, por su parte, reconoció haber recibido el pasado 31 de mayo un mail anónimo con la denuncia. Y asegura que, a raíz de ello, se abrió una investigación interna “en colaboración con la entidad que presta servicio”.