La tercera dosis de Pfizer duplica hasta diez veces la inmunidad contra la Covid-19

Cuando se inmunicen a todos los españoles, presumiblemente a lo largo del próximo mes de septiembre, no debemos pensar que la lucha contra la Covid-19 se ha terminado para siempre.

 

Lo primero es que la inmunización no te exime de poder contagiarte del SARS-CoV-2 con un cuadro clínico más leve; también hay que tener en cuenta que las vacunas no son efectivas al 100%, y por último, que laboratorios como Pfizer ya han confirmado que se precisa de una tercera dosis de refuerzo para ayudar a nuestro sistema inmunitario.

Pfizer/BioNTech pedirá muy pronto autorización a la Unión Europea y a los Estados Unidos para comercializar ese pinchazo extra, y por ello han lanzado un comunicado en el que señalan que la bajada de efectividad de su vacuna en Israel no es tanto a la cepa Delta como sí a la temprana inmunización del país: allí recibieron la mayor parte de ciudadanos su pauta completa entre enero y marzo, y por ello se requiere ya la tercera dosis (y quizás no la última).

Se espera que cuando todos recibamos ese vial, la inmunidad aumente de cinco a diez veces, y por lo tanto, salvo variantes extremadamente diferentes, podamos luchar con garantías frente a la Covid-19. Mientras tanto, confirmar que la pauta completa tanto de Pfizer como de AstraZeneca tiene un 95% de efectividad según un reciente estudio.

La cepa Delta de la Covid-19 se ve acorralada con las vacunas de Pfizer o AstraZeneca

La pauta completa de estas vacunas genera una respuesta neutralizante en el 95% de los voluntarios de un estudio

Además, los expertos aseguran que no es lo mismo la inmunidad en la vida real que en los laboratorios

 
 

La cepa Delta de la Covid-19 se ve acorralada con las vacunas de Pfizer o AstraZeneca

La cepa Delta de la Covid-19 se ve acorralada con las vacunas de Pfizer o AstraZeneca | Google

Desde hace varios meses se escucha en los magazines y programas de actualidad mucho debate sobre la variante Delta de la Covid-19, esa cepa que surgió en India y que ya es la dominante en gran parte del mundo. De forma catastrofista se cree que esta va a escapar a la inmunidad de las vacunas, pero lo cierto es que la realidad dista de ser así: un estudio publicado en la revista Nature muestra que esta mutación escapa algunos anticuerpos en laboratorio, pero no tras la pauta completa de las vacunas de Pfizer o AstraZeneca.

 

Los investigadores consiguieron a 103 voluntarios de los que cogieron su suero tras haber sido infectados por el coronavirus SARS-CoV-2 hasta 12 meses antes; también el de otras 59 personas que recibieron una o dos dosis de la vacuna de Pfizer o AstraZeneca, y finalmente anticuerpos monoclonales recogidos en laboratorio. Finalmente se añadió la variante delta, conocida científicamente como B.1.617.2 y esperaron los resultados.

Oliver Schwartz, investigador del Instituto Pasteur, ha explicado en el citado artículo lo obtenido: “vimos que el aumento de transmisibilidad de la variante delta está asociado con una resistencia parcial a la neutralización por los anticuerpos“, pudiendo así la B.1.617.2 escapar a los anticuerpos que se dirigen a ciertas partes de la espícula. La buena noticia es que sí se demostró que las vacunas protegen contra esta cepa, aunque tras la segunda dosis: “una sola no activa suficientes anticuerpos neutralizantes“, pero la pauta completa genera una respuesta neutralizante en el 95% de los individuos.