A los Social Comunistas les haría falta 1.400 millones al año en ayudas al alquiler para evitar los desahucios

España tiene el parque de vivienda social más bajo de Europa

MERCADO DEL ALQUILER

Harían falta 1.400 millones al año en ayudas al alquiler para evitar los desahucios

foto XAVIER CERVERA 22/05/2018 VPO (vivenda d proteccio oficial) habitatge public Barcelona al c/Tanger 40 (Poblenou) La promocio d habitatge public assoleix un record historic a Barcelona : te 66 projectes en marxa ,amb mes del 80 per cent dels pisos destinats a lloguer

Una promoción de viviendas sociales en Poblenou (Barcelona)

España cuenta con el menor parque de viviendas sociales en alquiler de todos los países europeos de la ­OCDE, con apenas 290.000 inmuebles, el 1,1% de todas las viviendas del país, según un estudio sobre la situación del mercado del alquiler en Europa elaborado por el profesor Josep Oliver, catedrático emérito de la UAB. El estudio, presentado ayer en el Club Immobiliari Esade, destaca que estamos fuera de los estándares europeos: en Holanda las viviendas sociales suponen el 38% del parque de alquiler, el 17,4% en el Reino Unido o el 14% en Francia, entre los grandes países europeos.

A la vez, señala Oliver, España es también de los países que dedican menor presupuesto a ayudas a la vivienda, de manera que las subvenciones al alquiler solo suponen el 3,5% de los ingresos de las familias más pobres, frente al 56% en Francia, el 31% en el Reino Unido o el 28% en Alemania.

Esta situación, señala Oliver, provoca que España esté entre los países de la OCDE en los que el 20% de familias más pobres (con ingresos de menos de 1.200 euros mensuales) han de destinar un mayor porcentaje de su renta a pagar el alquiler: el 39,6%, pero alcanza al 76,2% de los ingresos cuando están en el mercado libre, sin acceso a viviendas sociales. En este colectivo (unas 700.000 familias), la mitad de ellas inmigrantes, el problema de acceso a la vivienda es estructural. “El problema no es la subida de los alquileres porque en el 2014, con las rentas en mínimos, la accesibilidad era peor. Entonces el alquiler se llevaba de media el 26,3% de la renta familiar en España y hoy solo el 24,5%”. Las familias más pobres, explica, entonces estaban más afectadas por el desempleo y luego se han visto más beneficiadas por la recuperación. “Estos son datos precovid, que empeorarán en el 2021, por la pérdida de empleo o de salarios que han sufrido las personas en los estratos de renta más bajos”, reconoció.

españa viviendas sociales

Los problemas de acceso a la vivienda, explicó Oliver, son comunes a la mayoría de los países de la OCDE, que los han afrontado con soluciones diferentes: el control de rentas (en Berlín, París o Catalunya); fijar el precio de la vivienda como criterio de la política monetaria del banco central (Nueva Zelanda) o con estrategias para captar a inversores privados para que pongan en el mercado vivienda social. “Topar los alquileres no soluciona el problema de accesibilidad, porque aunque no suban las rentas, o incluso si bajan, hay una parte de la población que no las puede pagar”.

Más viviendas sociales

Los expertos proponen copiar las fórmulas de Portugal o Francia para atraer inversión privada

El profesor señaló que a corto plazo la medida más efectiva es dar ayudas al alquiler a las familias con menos recursos, como hay en la mayoría de países europeos. A su juicio, una ayuda de 1.000 euros anuales por familia (83 euros/mes) costaría al Estado 700 millones de euros anuales, pero habría de ser de 2.000 euros para lograr que el alquiler llegara a niveles sostenibles, del 39,5% de su renta familiar (y el 31% de su renta disponible para el consumo), lo que supondría un coste anual de 1.400 millones de euros en ayudas públicas. “Una parte de la población simplemente no puede pagar un alquiler en el mercado libre, y ahí vienen luego la morosidad y los desahucios. Solo con ayudas públicas se pueden evitar”.

A medio y largo plazo, sin embargo, resulta más económico para la administración incentivar a inversores privados para pongan en alquiler viviendas sociales, con fórmulas como las que han puesto en marcha Portugal o Francia. “Con el nivel de déficit y deuda que tienen las administraciones públicas en España es ilusorio pensar que las viviendas sociales que se necesitan las puede construir el Estado”, señaló.

El modelo portugués, explicó, se basa en aumentar al 100% la deducción en el IRPF a los propietarios que bajen los alquileres de sus viviendas más de un 15%. Esta medida resultaría rentable a propietarios con una base imponible superior a los 40.000 euros y tendría un coste muy bajo para las finanzas pública.

El modelo francés, a su vez, da una deducción fiscal de entre el 2% y el 4% a quienes inviertan hasta 400.000 euros (en función de las zonas) en viviendas que se destinen a alquiler social entre 5 y 15 años. “Es un esquema que permite al propietario recuperar aproximadamente el 20% de su inversión al cabo de 11 años de tener la vivienda en alquiler social”, señala Oliver.

Topes inútiles

700.000 familias que ingresan menos de 1.200 euros/mes no pueden pagar la renta

Ambas fórmulas, explicó, producen un rápido aumento del parque de vivienda social. “Antes las políticas de vivienda se centraban en promover la propiedad, pero tras la crisis financiera, con el aumento de los precios de los pisos, la falta de crédito y el aumento de la desigualdad social se han de volcar en impulsar el alquiler social”, concluyó.