Pinocho Maratón Man : Así salió Sánchez a la caza de Biden

TRAS LA FOTO DE FAMILIA

Así salió Sánchez a la caza de Biden para forzar su primera imagen juntos

A esto los medios afectos a Sánchez le llaman “una reunión con Biden”: 29 segundos en un pasillo

Biden pasa de Sánchez: es el único líder europeo del G-20 con el que aún no ha hablado

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Pedro Sánchez interceptando a Joe Biden en la cumbre de la OTAN.
 
 

El jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, salió rápido este lunes a la caza del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, en la cumbre de la OTAN para forzar la primera imagen juntos, cuando desde Moncloa y sus satélites mediáticos avanzaron estos días que se había preparado un «encuentro» entre ambos mandatarios «al más alto nivel diplomático».

La señal de la organización de esta Cumbre de la OTAN, celebrada en su sede central de Bruselas, deja ver cómo tras la foto de familia de los líderes mundiales y el visionado de unas imágenes en un obelisco continuo, Sánchez evita seguir en dirección al plenario y camina rápido en horizontal para interceptar al presidente de Estados Unidos, con el que no había mantenido ninguna conversación en estos seis meses desde que el dirigente demócrata tomara posesión del cargo.

La cobertura televisiva de la Cumbre -distribuida en pool- muestra cómo Sánchez y Biden estaban separados por una decena de metros y varios mandatarios. De hecho, el presidente del Gobierno estaba escorado en la parte derecha, mientras que su homólogo estadounidense ocupaba una posición central. Tras el aviso del speaker de protocolo para que los mandatarios se pusieran las mascarillas y caminaran hacia el plenario, Sánchez ha eludido avanzar hacia adelante, como sí han hecho otros dirigentes a su lado, y se ha lanzado raudo a interceptar a Biden que se disponía a encarar el pasillo desde su puesto central.

De hecho, un movimiento similar ha hecho también el presidente de Canadá, Justin Trudeau, quien, en su caso, se encontraba a menor distancia de Biden que el propio Pedro Sánchez. Sin embargo, tras observar cómo el jefe del Gobierno socialcomunista abordaba al presidente de EEUU y se interponía incluso en su camino, Trudeau apenas saludó a Biden y continuó su caminata hacia el plenario.

 

Pedro Sánchez
Pedro Sánchez cortando el paso a Biden en presencia de Trudeau. (Foto: Moncloa)

 

La escena siguiente es ya la de Sánchez y Biden enfilando el pasillo de la izquierda (Sánchez estaba en la parte derecha) en dirección a la sala principal. Apenas 29 segundos donde, según las imágenes, es el presidente socialista el que lleva el peso de la breve conversación mientras Biden apenas le mira. Tras ella, ambos han tomado caminos separados para dirigirse a sus asientos, sin despedirse.

Moncloa: «Querían saludarse»

Desde Moncloa, pese a vender estos días de atrás un importante encuentro de Biden y Sánchez en la cumbre de la OTAN, trabajado al «más alto nivel diplomático», han señalado ahora que «ambos querían saludarse, conocerse personalmente y establecer un primer contacto». «Así lo habían pactado sus respectivos equipos», añade el comunicado.

«Entre otras cosas, se había acordado que su saludo fuera captado por las cámaras como prueba de la excelente relación que existe entre ambos países. Sobre los temas que hayan apuntado en esta conversación y más novedades para España en la Cumbre, debemos esperar a que el presidente Sánchez y el resto de líderes concluyan la reunión a puerta cerrada del Consejo Atlántico», agrega Moncloa. Es llamativo que la Secretaría de Estado de Comunicación hable de «temas» tratados en una conversación de apenas 29 segundos.

Ni en la agenda de Biden, ni tampoco en la de Pedro Sánchez había rastro alguno de una reunión entre ambos. Es más, en la del presidente estadounidense sí aparecían encuentros con sus homólogos de Estonia, Kaja Kallas; Letonia, Egil Levits, y Lituania, Gitana Nausedas, además del presidente turco Recep Tayyip Erdogan.

Con Trump en 2018

No es la primera vez que Pedro Sánchez aborda entre la muchedumbre a un presidente de Estados Unidos. Ya lo hizo en 2018 con Donald Trump, antecesor de Biden en la Casa Blanca, tras la llegada del socialista a La Moncloa a través de la moción de censura.

Entonces -julio de 2018-Sánchez aprovechó igualmente la cumbre de líderes de la OTAN para buscar la foto con el republicano. El presidente español persiguió a su entonces homólogo estadounidense en busca de conversación, pero lo único que logró fue una imagen mientras Trump charlaba con Erdogan y le hacía caso omiso.

Un año después fueron muy comentadas las imágenes en las que se veía cómo Trump ordenaba a Sánchez que se sentase, al comienzo de la cumbre del G20 que se celebraba en Tokio (Japón).

CUMBRE DE LA OTAN

A esto los medios afectos a Sánchez le llaman “una reunión con Biden”: 29 segundos en un pasillo

 

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La publicitada reunión entre Pedro Sánchez y Joe Biden se ha reducido a una brevísima conversación en un pasillo aprovechando la celebración de la cumbre de la OTAN, en Bruselas. El primer encuentro entre el presidente español y el estadounidense -que fue filtrado la pasada semana por Moncloa a medios afines y difundido a bombo y platillo- se ha producido a la entrada del plenario donde se celebra la reunión de jefes de Estado y de Gobierno. Sánchez ha aprovechado el recorrido para buscar su ansiada fotografía con Biden. En las imágenes se ve cómo el español lleva el peso de la conversación –que ha durado unos 29 segundos– mientras Biden apenas le mira. Tras ella, ambos han tomado caminos separados para dirigirse a sus asientos, sin despedirse.

Desde La Moncloa se ha explicado que Sánchez y Biden «han mantenido una breve conversación tras la foto de familia».

«Ambos querían saludarse, conocerse personalmente y establecer un primer contacto. Así lo habían pactado sus respectivos equipos», se asegura en fuentes gubernamentales. Añaden que «entre otras cosas, se había acordado que su saludo fuera captado por las cámaras como prueba de la excelente relación que existe entre ambos países».

Pese al eco dado a la cita durante la pasada semana, esta misma mañana, en Moncloa ya admitían que no se había fijado aún el momento. Aseguraban que la supuesta reunión se produciría en los márgenes de la cumbre, lo que ya hacía suponer que sería un encuentro informal, lejos de la reunión de alto nivel que se vendía días atrás.

De hecho, ni en la agenda de Biden, ni tampoco en la de Pedro Sánchez había rastro alguno de la reunión. Al contrario, sí se anunciaban los encuentros del estadounidense con los presidentes de Estonia, Kaja Kallas; Letonia, Egil Levits y Lituania, Gitana Nausedas, además del presidente turco Recep Tayyip Erdogan.

En la agenda del presidente de EEUU figuraba que, tras dichos encuentros, se produciría el saludo al secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y la foto de familia con los otros 29 jefes de Estado o de Gobierno aliados para, a continuación, asistir a la sesión de la cumbre. El nombre de Pedro Sánchez no aparecía por ningún lado.

Por su parte, la agenda de Sánchez no informaba tampoco de encuentro alguno y se limitaba a la mera sucesión de hechos previsibles, como la llegada a la sede de la OTAN, el saludo de bienvenida y la mencionada reunión, además de la comparecencia ante los medios.

Desde La Moncloa se aprovechó la llegada de Sánchez a Bruselas para enviar un mensaje a los periodistas en el que se informaba que, «a lo largo de esta intensa jornada de trabajo», el presidente del Gobierno tendría ocasión de «intercambiar puntos de vista y conversar al margen de la propia cumbre con otros líderes, como los primeros ministros de Reino Unido, Canadá, el presidente de Turquía y el presidente de Estados Unidos». Con este último, aseguraba Moncloa, Sánchez mantendría un «un breve encuentro, como ya se ha informado».

Organizada por Redondo

La supuesta reunión -que habría sido organizada por el jefe de gabinete de Sánchez, Iván Redondo-venía revestida por Moncloa de un evidente interés estratégico, ya que sería el primer contacto entre ambos dirigentes.

Desde su llegada a la Casa Blanca, el pasado 20 de enero, Biden no ha telefoneado a Sánchez, como sí ha hecho con decenas de mandatarios internacionales. Desde el Gobierno se ha tratado de quitar importancia a esa circunstancia con sucesivas excusas, asegurando por ejemplo que las relaciones entre ambos países son «fluidas», que Biden estaba «volcado en su agenda doméstica» y que los contactos con otros presidentes se limitaban a lo «imprescindible».

Bochorno con Trump

Lo visto este lunes recuerda inevitablemente al primer encuentro entre Sánchez y Donald Trump tras la llegada del socialista a La Moncloa a través de la moción de censura.

Entonces -julio de 2018-Sánchez también aprovechó la cumbre de líderes de la OTAN para buscar la foto. El presidente español persiguió a su entonces homólogo estadounidense en busca de conversación, pero lo único que logró fue una imagen mientras Trump charlaba con Erdogan y le hacía caso omiso.

Un año después fueron muy comentadas las imágenes en las que se veía cómo Trump ordenaba a Sánchez que se sentase, al comienzo de la cumbre del G-20 que se celebraba en Tokio (Japón).

Los dos dirigentes mantuvieron una brevísima conversación que Trump zanjó de inmediato haciéndole a Sánchez un gesto con el dedo para que tomara asiento. Moncloa aseguró que el estadounidense se limitó a indicar a Sánchez: «Tienes un buen sitio».

En 2009, la entonces ministra de Exteriores, Leire Pajín, se dedicó a anunciar una supuesta reunión entre José Luis Rodríguez Zapatero y Barack Obama en la cumbre de la OTAN, que también acabó en bochorno. La reunión no fue más que un saludo durante un par de minutos y la foto correspondiente.

La foto se produce ahora en plena crisis diplomática con Marruecos por la cuestión del Sáhara Occidental, y después de que EEUU utilizase el pretexto del conflicto de Gaza para apoyar al país vecino en la crisis con España.

Estos días, desde el Departamento de Estado se insistió en que EEUU «es socio» tanto de España como de Marruecos, evitando pues pronunciarse sobre la crisis entre ambos, y aseguró que «no hay nada que añadir» respecto al reconocimiento del Sáhara.

Asimismo, cabe recordar que el informe sobre la situación de los Derechos Humanos a nivel mundial que elabora anualmente el Departamento de Estado de EEUU criticaba los ataques a la prensa por parte del Gobierno español.

Así, se avisaba de los «múltiples» ataques verbales del Gobierno de España a «determinados medios de comunicación y periodistas específicos». También advertía de los «repetidos ataques contra los medios de comunicación por parte del partido Vox».

Entre los ataques que detallaba figuraba el del 1 de marzo de 2020, cuando Sánchez acusó a los medios «conservadores» de «agitar a la sociedad» cada vez que «los conservadores pierden una elección», y el ex vicepresidente segundo del Gobierno Pablo Iglesia afirmó que la prensa crítica con el Gobierno había «ofendido la dignidad del periodismo».