PSOE y Podemos quieren ahora acabar con la ley que da protección específica a las personas con discapacidad

PSOE y Podemos siguen en su cruzada contra los colectivos de personas con discapacidad cognitiva. Los partidos de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias pretenden ahora vaciar la principal norma de protección específica de estas personas. Y lo hacen después de haber declarado la guerra a la educación especial.

La tramitación de la proposición de ley de modificación del texto refundido de la Ley General de Derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social ha recibido, de esta forma, una lluvia de enmiendas por parte de los supuestos partidos progresistas para vaciarla y desmembrarla.
La norma procede del año 2013, bajo mandato del PP. El texto que se está tramitando en el Congreso y que viene del Senado se había acordado inicialmente con CERMI para potenciar la protección y ayuda a estos colectivos. CERMI es el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad. Y muchos de los grupos que trabajaban en la norma aún no dan crédito al resultado final que puede tomar la futura ley.

Se han presentado enmiendas por parte de los Grupos Parlamentarios Plural, VOX, PNV, PP y PSOE-PODEMOS. El GPP presentó unas enmiendas de mejora del texto acordadas con CERMI. Pero, sorprendentemente, el Grupo Parlamentario Socialista y Unidas Podemos han presentado una batería de enmiendas que básicamente solicitan la supresión de la práctica totalidad de la Proposición de Ley.

Tan sólo salvan el siguiente apartado: Artículo único, apartado cuatro. Se modifica la letra c) del apartado 2 del artículo 23, que queda redactada como sigue: «c) Apoyos complementarios, tales como ayudas económicas, productos y tecnologías de apoyo, servicios o tratamientos especializados, otros servicios personales, así como otras formas de apoyo personal o animal. En particular, ayudas y servicios auxiliares para la comunicación, como sistemas aumentativos y alternativos, braille, lectura fácil, pictogramas, dispositivos multimedia de fácil acceso, sistemas de apoyos a la comunicación oral y lengua de signos, sistemas de comunicación táctil y otros dispositivos que permitan la comunicación.»

Es decir, que salvan aquello que parece más centrado en personas ciegas, sordas o mudas. No en personas con otro tipo de discapacidad personal, intelectual o mental.

¿Y qué es lo que tumban? Todo el resto. Bajo un argumento general: “En el vigente texto de la Ley General de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social (LGD), ya se establece y regula la accesibilidad cognitiva dentro del concepto de accesibilidad universal a lo largo de todo el articulado (artículos 2 letra a y k, 12.3, 4.1, 6.2, 22 y 39). La accesibilidad cognitiva no debe ser un concepto independiente de la accesibilidad universal, obviando que la accesibilidad universal engloba a todas las personas con discapacidad, con independencia de que esta sea física, mental, intelectual y/o sensorial”.

En resumen: desaparece la protección específica para muchas de las mismas personas que en su fase infantil o juvenil acuden a los colegios especiales: los mismos que también bombardean ahora desde el PSOE y Podemos. La mención específica a la accesibilidad cognitiva en el apartado de definiciones de la ley suponía aceptar que la accesibilidad cognitiva no forma parte de la accesibilidad universal, otorgándole un trato diferenciado e incluso prevalente, frente a la accesibilidad física o sensorial.

Con estas enmiendas el PSOE y Podemos rompen un nuevo consenso: el que existía en este ámbito hasta ahora, como han puesto de manifiesto desde el propio CERMI en un documento del pasado 12 de noviembre: “El movimiento CERMI rechaza de plano las enmiendas del PSOE y Unidas Podemos a la Proposición de Ley reguladora de la accesibilidad cognitiva, por regresivas”. Y “pide al resto de Grupos Parlamentarios del Congreso que en ningún caso las apoyen”.

El documento destaca que “el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) reclama al PSOE y a Unidas Podemos que retiren sus enmiendas a la Proposición de Ley reguladora de la  accesibilidad cognitiva, que se tramita en este momento en el Congreso de los Diputados, por regresivas y contrarias al objetivo social y de extensión de derechos que persigue la iniciativa legislativa”.

Porque, añaden, “en el movimiento social de la discapacidad han causado una gran decepción estas sorpresivas propuestas de modificación presentadas por los partidos que respaldan al Gobierno a la Proposición de Ley, que en el Senado obtuvo la unanimidad de todos los Grupos, ya que desactivan completamente el objeto de la misma, que no es otro que dotar a España de una regulación en materia de accesibilidad cognitiva, de la que hoy carece”.