Andalucía : Todas las actividades no esenciales tendrán que cerrar sus puertas a las 6 de la tarde

Andalucía sólo tiene libre el 30% de las camas hospitalarias, y en los ocho días que van del mes de noviembre han fallecido 315 personas a causa del Covid, una situación grave y preocupante que ha llevado al presidente de la Junta, Juanma Moreno, ha anunciar medidas muy duras que entrarán en vigor a las 12 de la noche de mañana lunes y se aplicarán hasta el 23 de noviembre.

La principal es que todas las actividades no esenciales tendrán que cerrar sus puertas a las 6 de la tarde, está prohibido salir del municipio de residencia y el toque de queda se amplía: nadie podrá estar en las calles entre las 22.00 y las 7.00 horas. También se mantiene el cierre perimetral de la comunidad autónoma.

Las clases en los colegios e institutos seguirán siendo presenciales, incluso en los turnos de tarde, pero la universidad cambia totalmente de escenario. Sus clases serán sólo telemáticamente aunque se mantienen las prácticas y las actividades de los laboratorios.

Es importante destacar que el Gobierno andaluz está estudiando qué hacer con las oposiciones a la Junta convocadas para el próximo fin de semana. Según ha explicado el presidente, se están buscando espacios lo suficientemente amplios pero, de no hallarlos, se pospondrían.

La situación es común para toda Andalucía excepto para Granada donde la Junta ha decretado el cierre total de todas las actividades no esenciales. «La situación es especialmente delicada porque tiene una tasa de 1.194 casos por cada cien mil habitantes, por encima de la que registran comunidades como Navarra, Aragón o la Rioja que son las que se encuentran en peores condiciones», ha explicado el presidente Juanma Moreno quien ha hecho una llamada especial a los granadinos.

«Les pido que se queden en casa y sólo salgan para lo estrictamente necesario porque tenemos que cortar este virus de la manera más rápida posible». En este sentido, se prohíben todos los acontecimientos sociales porque hay «un serio peligro ante la tensión sanitaria que nunca antes se había vivido». Granada, junto con Sevilla, son las provincias con mayores andaluces hospitalizados.

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha decidido y anunciado estas nuevas limitaciones tras la reunión del comité de expertos convocado este domingo en el palacio de San Telmo, en la que se analizó la evolución de los datos de la pandemia en la comunidad. Andalucía se encuentra ligeramente por encima de la media española de contagios.

Alerta médica

Desde la Dirección General de Salud Pública Ordenación Farmacéutica se ha remitido al personal de los centros sanitarios andaluces una circular en la que se insta a extremar al máximo las medidas de distanciamiento social, uso de mascarilla y limpieza de manos demás de suprimir «cualquier tipo de encuentro social que se derive de la actividad profesional y/o social más aún dentro de los centros directivos». Se recomienda a médicos y enfermeros desayunar y almorzar solos ante la «extrema situación» en la que nos encontramos y que se traduce en una letalidad muy preocupante de la pandemia. En noviembre han fallecido 315 andaluces por coronavirus


La decisión de Juanma Moreno

  • El presidente se inclina por recortar los horarios de tarde de la hostelería por distritos, se mantendrán las clases y el toque de queda comenzará a las 22 horas 

El presidente de la Junta habla con periodistas en el Parlamento.El presidente de la Junta habla con periodistas en el Parlamento.

El presidente de la Junta habla con periodistas en el Parlamento. MARÍA JOSÉ LÓPEZ/EP

Juanma Moreno es más Juan Manuel Moreno, sus decisiones pueden desembocar ahora en miles de parados o en decenas de muertos. Un terrible cuestión que forja el carácter de quien se enfrenta a ella. El presidente de la Junta reúne este domingo a un comité técnico del Covid para adoptar las nuevas medidas contra el Covid, pero la última palabra, la decisiva, es la suya. A partir de este lunes, es él quien tiene delegado el estado de alarma en todo el territorio andaluz, no tiene competencias para confinar en sus domicilios a la población ni para ampliar el toque de queda a antes de las 10 de la noche, eso sigue siendo una potestad estatal, pero puede ordenar el cierre de la hostelería por las tardes, que es la medida más probable para algunos distritos andaluces. Las clases en los colegios e institutos proseguirán.

 

En la lucha contra la pandemia del coronavirus, los gobiernos autonómicos siguen dos escuelas. Una es la de Asturias, cuyo presidente, Adrián Barbón, defiende la máxima restricción en estos momentos -el confinamiento de los ciudadanos- para ir aliviando los cordones a medida que las tasas de incidencia del Covid vayan bajando. Es la tesis China, y la que defienden muchos médicos que son partidarios, como en la asistencia sanitaria habitual, de cañonear con altas dosis de antibióticos a los enfermos para ir rebajándola cuando la fiebre baja. Un tratamiento de choque. 

Pero cuidado con las comparaciones, porque son magníficas, pero muchas llevan a equívocos. Otro confinamiento supondría un nuevo desplome del PIB, que se traduce en miles de trabajadores en paro y el cierre de muchas empresas. 

Juanma Moreno se sitúa ahora en la escuela que también sigue el ministro de Sanidad, Salvador Illa. Es la de esperar un poco para evaluar de modo correcto si la escalada de medidas surte efectoSi no fuese así, se apretará más pero sin cerrar del todo. Andalucía lleva 10 días con el cierre perimetral de 449 municipios, y las tasas de contagios han comenzado a bajar después de las subidas angustiosas del lunes pasado y su fin de semana. Son algo mejores, pero no lo suficiente. Los hospitales del SAS no pueden soportar durante mucho tiempo un número de hospitalizaciones diarias que va de las 100 a los 150 ingresos.

Con 3.226 ingresados y, al ritmo actual, los hospitales llegarán a los 4.500 enfermos en menos de dos semanas. Ésa es la curva que causa pavor en el SAS. 

Ni Salvador Illa ni Juanma Moreno quieren decretar el confinamiento domiciliario. Moreno no puede, no tiene las competencias, pero tampoco lo haría si las tuviese. Tampoco está habilitado para extender el toque de queda a antes de las 22:00 horas, pero puede ordenar el cierre de la hostelería por las tardes. Un dato que el presidente comentó a los periodistas el jueves pasado es que el 70% de la actividad económica del país ocurre entre la mañana y las cinco de la tarde. Por tanto, es a partir de esa hora cuando menos daño hacen las restricciones. Aunque lo hacen.

El sector de la hostelería y del turismo son esenciales en la economía andaluza. El cierre perimetral de Sevilla ya ha llevado a que los grandes hoteles vuelvan a cerrar, caso del Alfonso XIII, porque los turistas tienen prohibido llegar. De los bares cuelgan miles de empleo que tendrían que suspenderse en ERTE, en el mejor de los casos, si tienen que cerrar después de los almuerzos. 

El comité técnico con el que Moreno se reúne este domingo, y que el Gobierno andaluz llama de expertos, está formado por los altos cargos de la Consejería de Salud y los responsables provinciales, a quienes se les une algún representante de algunas sociedades médicas. No es un comité de sabios, por así decirlo, como el que entregó su trabajo a la Junta en septiembre, pero son ellos los que tienen los mejores de datos de incidencia del virus y de repercusión asistencial por distrito sanitario. Sus opiniones son más estrictas que las del Gobierno andaluz, según reconocen en el propio Ejecutivo, porque ellos analizan una parte del problema. Del otro, del económico y el social, se encarga Juanma Moreno y quienes le acompañan sin competencias en materia de Salud, que son el vicepresidente Juan Marín y el consejero portavoz, Elías Bendodo. Y en eso consiste hacer política.

El presidente hablará este domingo después de las 2 de la tarde, y explicará a los andaluces cuáles son las nuevas restricciones. La hostelería cerrará de modo parcial; las actividades de ocio van a quedar, prácticamente, anuladas, y los movimientos, más restringidos, aunque se mantendrán las clases. Si esto no funcionase, si al cabo de otros 10 días los ingresos siguiesen disparado, el Gobierno andaluz no tendría muchos instrumentos más, tendría que sumarse a las comunidades que están solicitando el confinamiento domiciliario.

Moreno no es partidario de esto último, pero quiere que el Gobierno central lo decrete ya si está pensando en ello. Lo que desea es que, si fuese así, al menos pudiera salvarse la campaña de Navidad.  

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