Juzgan a la dueña de una casa por amenazar a unos okupas cuando quiso echarlos

La propietaria heredó una vivienda y se la cedió gratis a una amiga en paro, la cual se niega a pagarles un alquiler e irse

Seis antidisturbios ejecutan un desahucio en el centro de Madrid que se complica y un hombre acaba muriendo. Un equipo de Asuntos Internos será el encargado de investigar los hechos y los seis antidisturbios se enfrentan a una acusación de homicidio imprudente. El grupo de agentes busca una salida por su cuenta que acaba separándolos y, finalmente, complicando aún más la situación. Laia, una de las agentes de Asuntos Internos, se obsesiona con el caso y acaba descubriendo que, tras ese desahucio malogrado, hay mucho más. Para más información llama al 900 411 840 Descubre qué más puedes ver en Movistar+ en http://www.movistarplus.es/

 

Un matrimonio ha acabado denunciado en Vigo por amenazar a una pareja okupa a la que cedió su propia casa y a la que, tras año y medio residiendo allí gratis, no puede expulsar. El juicio contra la dueña de la vivienda y su marido se celebró este miércoles en Vigo. Ninguno de los dos da crédito a que sean los ofendidos. Técnicamente, se trata de inquilinos en precario y no de okupas, porque la dueña les dio la llave sin firmar un contrato de alquiler. Ella no puede demandarlos ni pedir al juez que los desaloje porque los títulos que prueban su propiedad están dentro de la vivienda allanada, a la que no pueden acceder.

 

Todo empezó cuando Nuria y su marido, Miguel, heredaron una casa de bajo y una planta en la parroquia de Candeán y se gastaron 22.000 euros en reformarla. Tenían pendiente escriturar su propiedad cuando la esposa cedió gratis la casa vacía a una amiga y compañera de trabajo de un centro comercial. «Era una venezolana sin papeles que se quedó en el paro y estaba sola porque se acababa de separar, teníamos confianza», dice la dueña. Pactaron que cuando la inmigrante ilegal mejorase su situación formalizarían un contrato de alquiler.

Un año después llegó el confinamiento por el covid-19 y los dos miembros del matrimonio perdieron su empleo. Al quedarse en paro, pensaron en cobrarle una renta de 300 euros a su amiga, pero esta, que ahora convivía con su nuevo novio, les dio largas porque les dijo que «dependía económicamente de él y ella no tenía dinero». En agosto, el matrimonio entró en la casa para pedir que pagasen o se marchasen y, según el novio, los amenazaron.

 

Así queda por dentro un edificio tras el paso de los okupas 

El Juzgado de Instrucción número 3 de Vigo celebró ayer el juicio contra el matrimonio, aunque el marido quedó exculpado y la acusación solo se dirigió contra la dueña. La pareja cuenta que el matrimonio irrumpió en la casa a exigir que recogiesen sus enseres, que no robasen ni rompiesen nada, y que se marchasen. La okupa, al ver al marido «violento», llamó a la policía.
El novio recibió llamadas de su pareja, la cual «lloraba» porque el matrimonio entró en la casa «agresivo» y «como loco».
Asegura que la dueña la amenazó con estas palabras: «Cuidado si te vemos por la calle, te voy a matar al perro y quemar el coche».
Los dueños lo negaron en el juicio: «¡Todo mentira, es increíble!». Solo admitieron que llamaron «sinvergüenza» y «desagradecido» a uno de los ocupantes de su casa.
 

Los dueños recaban ahora documentos de propiedad para presentar la demanda y pedir al juez que ejecute el desahucio por precario y recuperar así su casa.