Juanma Moreno solicitará permiso a un juez para confinar ciudades: Granada ya roza el límite de los 500

La sentencia del Tribunal de Madrid arroja dudas sobre los cierres perimetrales andaluces

No obstante, el presidente solicitará el aval de un juez si tiene que perimetrar una de las ciudades andaluzas de más de 100.000 habitantes. Por el momento, la que corre mayor peligro es Granada. 

La ciudad nazarí mantiene una tasa de 453,4 casos por 100.000 habitantes, se ha situado como la primera provincia andaluza en número de fallecimientos, con un total de siete, y la segunda con más contagios, al haber sumado 321 nuevos positivos.

Durante la sesión de control al Gobierno andaluz, Juanma Moreno ha explicado cómo se adoptan las decisiones en Andalucía para cerrar municipios. Todos las poblaciones con tasas superiores a los 500 positivos por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días se someten a cribados masivos. 

Un comité provincial analiza la situación y, si considera que la evolución es grave, se comunica al alcalde implicado. Al regidor se le indica si es necesario el confinamiento perimetral. En un principio los cierres duran 10 días.

 Terminado este primer plazo, se revisan. 

En realidad, y tal como lo ha explicado Moreno, la toma de decisiones en Andalucía se basa en un consenso entre partes, porque si algún alcalde estuviese en contra, también podría acudir a los tribunales y encontrar magistrados tan receptivos como los de Madrid. 

“Cuando las cosas se hacen con muchas prisas, poca serenidad y poco diálogo, al final suceden unas circunstancias negativas”, según el presidente, quien ha apostillado que lo que se deriva de la decisión del alto tribunal madrileño “es malo para la opinión pública”, porque “se da una imagen que creo que es extraña, poco eficiente para el conjunto de los ciudadanos”.

En todo caso, el presidente de la Junta ha interpretado que este auto judicial “no afecta” a Andalucía actualmente porque la propuesta que el Ministerio de Sanidad trasladó al Consejo Interterritorial de Sanidad sólo afectaría a “doce municipios de Andalucía de los 800 que tenemos”. 

De todos modos, Moreno ha insistido en señalar que espera que, “en la próxima Interterritorial de Salud, el Gobierno reconsidere su posición, oiga y escuche a las comunidades autónomas, y de manera consensuada se tome una decisión que sea para el conjunto de los municipios españoles independientemente de la población”, y que no sea algo “impuesto”, sino “negociado, consensuado y dialogado”.

El argumento del TSJM es sencillo. Ni la orden de Sanidad ni la Ley 16/2003 de 28 de mayo sobre cohesión del Sistema Nacional de Salud permite limitar los derechos fundamentales de los ciudadanos. 

Debe ser el Congreso, mediante ley orgánica o estado de alarma, el que lo decida. 

Sobre el papel y, al menos, en teoría, el argumento es tan válido para el ciudadanos de Linares como el de Madrid.

De este modo, y sin recursos en contra, la Junta de Andalucía, de acuerdo con el comité técnico que ha formado, seguirá adoptando esta medidas.

 Ya en los pasillos del Parlamento, Juanma Moreno ha criticado la “inseguridad jurídica” que se crea con esta suspensión, de la que culpa al ministro de Sanidad, Salvador Illa, por querer imponer unas condiciones a Madrid. 

El presidente sostiene que el Gobierno no puede imponer el cierre de la capital, mientras no toma medidas en el aeropuerto de Barajas y en las estaciones de Atocha y de Chamartín.

Uno de los problemas a los que se enfrenta ahora todo el país es a los viajes de los madrileños, ahora que la orden ha decaído y de que llega un puente festivo este lunes.

 Moreno no ve cómo se puede detener esta llegada, aunque no considera que Andalucía corra mucho riesgo. Sí, las dos Castillas, donde sus gobiernos respectivos, de distinto color, estaban muy preocupados por los tránsitos desde Madrid. 

Las dos portavoces de la oposición -Susana Díaz, por el PSOE, e Inmaculada Nieto, por Adelante- han coincidido en criticar al Gobierno andaluz por la gestión que viene realizando de la pandemia.

 Nieto le ha afeado al vicepresidente Juan Marín que haya dicho este jueves en Tele 5 que la segunda ola de contagios está bajando en Andalucía. 

“Señor Marín, hay que meditar las cosas antes de decirla”, indicó.

Marín hace esta declaración el día en que Andalucía bate por tercera vez, y de modo consecutivo, el récord de positivos.

 Son 1.910 contagios. Desde ese punto de vista, sería un inmenso error del vicepresidente, pero hay un matiz importante.

El mismo informe de la Consejería de Salud da cuenta de cómo han bajado el número de pacientes ingresados.

Son 1.028, 30 menos que el día anterior. De éstos, 139 se encuentran en las UCI, que son cinco menos. 

Bajo esa perspectiva, la ola de ingresos sí ha comenzado a estabilizarse, por lo que la proliferación de nuevos casos se puede deber a que se hacen más análisis. 

La Junta contabiliza ahora en los positivos los que lo hacen con pruebas PCR y los que lo dan con los nuevos test de antígenos. En ese sentido, se están realizando más análisis diarios.